sábado, 5 de febrero de 2011

"Corrección fraterna que agrada a Dios"

"Corrección fraterna que agrada a Dios"

Por: Kimberly Kramar

Febrero de 2010

"Si tu hermano te hace algo malo, habla con él a solas y hazle reconocer su falta. .Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, para que toda acusación se base en el testimonio de dos o tres testigos. Si tampoco les hace caso a ellos. Díselo a la congregación; y si tampoco hace caso a la congregación, entonces  habrás de considerarlo como un pagano o como esos que cobran impuestos para Roma. 
Mateo 18, 15-17


Uno de los retos más difíciles en la vida es la tarea de la disciplina.

Parece que todos nos encantaría la posibilidad de ir por la vida sin ella. Como los niños, creo que todos recordamos el temor de ser disciplinados y la sensación de que ser corregido queda en nuestro corazón y nuestra propia imagen.

Si tuvimos la suerte, aquellos que nos habrian corregido a lo largo de nuestras vidas han sido capaces de separar nuestras acciones de nuestra persona. Si este fue el caso, habríamos aprendido la diferencia entre el bien y el mal y las consecuencias de nuestro comportamiento correcto o no.

Si fuimos afortunados, nuestros recuerdos de infancia de ser disciplinado o corregido, no  tendría que haber sido infringido dolor, daño o abuso en cualquier forma.

Pero, por desgracia, en muchas circunstancias, hemos sido maltratados y hechos sentir como tontos por cometer errores o sentirnos heridos por la forma en que fuimos corregidos.

Estos errores en disciplina han dejado su huella en nuestras vidas. Muchos de nosotros hemos crecido hasta ser perfeccionistas: temiendo la corrección. Muchos han crecido temerosos o tímidos. Muchos mantienen resentimientos profundos y se han encerrado ellos mismos en silencio o actúan con rabia. Muchos con  miedo a ser corregidos… Muchos temen la corrección otros…

Sin embargo, Dios nos enseña a aprender de él, la importancia de la corrección fraterna:

Dios nos ha hecho con mucho amor y ha demostrado su paciencia con nosotros de muchas maneras. Su deseo es que nos encontremos en la plenitud de la vida de Cristo,  a medida que maduremos como cristianos, tenemos que demuestrar este mismo amor y paciencia con los demás.
Pero ¿cómo? ¿Qué es la corrección fraterna que agrada a Dios? Aprendamos juntos del ejemplo de Dios:

Mi hijo, no desdeñan la disciplina del señor o pierdan el corazón cuando sean reprendids por él; para quienes ama el Señor, el los disciplina; él azota a cada hijo que reconoce.
Soportar sus ensayos como "disciplina"; Dios nos trata como hijos.
¿Pero a  qué "hijo" hay que no discipline su padre?
Hebreos 12, 5-7

Nuestra primera conclusión de esta escritura debe ser que Dios disciplina a sus hijos y Dios les disciplina de amor. Dios corrige a sus hijos por su propio bien

El nos disciplina durante un corto tiempo, el que le parece correcto, pero lo hace para nuestro beneficio, a fin de que podemos compartir su santidad. Al tiempo, toda  disciplina parece una causa no de alegría, solo para el dolor, pero más tarde trae el Pacífico fruto de la justicia a aquellos que son entrenados para ella.
Hebreos 12, 10-12

Entonces, ¿cómo debemos nosotros corregir unos a otros en la comunidad?

Tenemos que darnos cuenta que estamos llamados a ser usados como instrumentos de Dios.  Dios quiere hablar de vida y la paz y la santidad y el amor a través de nosotros de unos a otros, siempre motivándonos para alcanzar todo el potencial de Dios.

Realmente, esto requiere madurez cristiana. Uno debe conocer plenamente a Dios y su perfecta voluntad. Se debe ser un hombre o una mujer de oración y disciplina personal para poder realizar búsquedas en la voluntad de Dios y hablar con la verdad en la vida y las circunstancias de otros.

Sobre todo, realmente debe haber amor a sus hermanos y hermanas en Cristo y querer lo mejor para cada miembro de la comunidad. Si uno tiene la garantía de que el otro le ama y respeta, es mucho más fácil de escuchar abiertamente a su corrección. Pero si uno se siente juzgado por el otro, es muy posible que allí puedan  ser perdurables los daños como consecuencia de la corrección fraterna.

Como lo indica la escritura en St. Mateo: Jesús nos enseña que si realmente amamos unos a otros, debemos respetar a cada miembro de la comunidad. Con respeto, debemos pedir hablar con él o ella en privado, en primer lugar. Dios no quiere chismes y quiere hacer llevar todas las cuestiones a la luz a ser examinado en verdad.

Si la persona no puede o no quiere escuchar la corrección fraterna en privado, Jesús sugiere que dos o tres miembros de la Comunidad deben organizar una reunión con este miembro para presentar las pruebas contra él y analizar juntos esta conducta.

Como una sugerencia personal, siempre  he encontrado benéfico que se le solicite a la persona para fijar la hora y lugar de su preferencia para esta reunión, y es absolutamente esencial que esta reunión no tenga lugar en un contexto púbico en el orden totalmente de respetar la integridad de cada persona, y mantener absolutamente confidencial todo lo que tenga lugar en esta reunión.

Pero si la persona no está dispuesta o no  puede aceptar esta corrección, entonces deberá ser que toda la comunidad necesariamente tome parte. En cuyo caso, la Comunidad podría discernir la situación en oración y por los frutos producidos--que, desde luego, sería como medio de prueba.

Y por último, como sugiere Jesús en el Evangelio de Mateo, este miembro que no se puede corregir su comportamiento sería enviado lejos durante el tiempo necesario o invitado a abandonar la comunidad.

Se nos pide ser buenos pastores de la comunidad. Y no se  nos permitiría a lobos atacar a nuestras ovejas, no podemos permitir que la comunidad sea herida, dividida o destruida por los pocos que actúan como ovejas, y que por sus acciones están demostrando ser lobos de hecho.

Dios nos ha bendecido a  unos con otros. Estamos para ser una bendición entre nosotros y a ayudarnos unos a otros en nuestro camino a la santidad y la verdadera paz en Cristo.

Podrá seguir Dios bendiciendo  y purificando cada miembro y toda la comunidad de Nueva Vida y así nos utilice poderosamente y libremente como sus instrumentos.

En el amor de Cristo,

Kimberly

sábado, 29 de enero de 2011

FIELES A LA VISION DE DIOS

PROGRAMA DISPONIBLE EN INTERNET EN EL SIGUIENTE LINK http://www.youtube.com/watch?v=vWQPOx11RMI&feature=channel_video_title
NOMBRE DEL PROGRAMA: “Nueva Vida”

TITULAR: Kimberly Kramar de González

TEMA: Fieles a la Visión de Dios

PROGRAMA #: 157

BLOQUE #
ACCIÓN
APOYOS
TIEMPO
Bloque 1
  • Saludo y bienvenida
  • Introducción a tema
  • Oración introductoria
  • Lectura de Escritura:
  • Desarrollo del tema

PROPOSITO DEL TEMA: Por medio de este tema, conoceremos el plan de Dios para cada bautizado – de participar en la Misión de Jesucristo.

Dios concede visiones – comprenderemos lo que es una visión, y sabremos discernir si la visión viene de Dios o no.

Encontraremos nuestro lugar en la Visión de Dios para la Iglesia, y aprenderemos a mantenernos fieles a la Visión de Dios. 
Textos Bíblicos: Hch. 26, 12 – 19  Pero levántate, ponte en pie, porque me he aparecido a ti para que me sirvas y para que seas testigo de lo que ahora has visto y de lo que todavía has de ver de mi. Te voy a librar de los judíos y también de los no judíos, a los cuales ahora te envió. Te mando a ellos para que les abras los ojos y no caminen más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de Satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en mi y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios. “Así que, oh rey Agripa, no desobedecí a la visión del cielo…

¿Qué es la visión de Dios?:

  • ¿Es una visión igual a un sueno?
  • La diferencia entre la “misión” y la “visión”
  • Los testigos de la Visión, protagonistas y participantes
Teaser




12’
CORTE
3’
Bloque 2
  • Resumen del primer bloque
  • Desarrollo del tema

Textos Bíblicos: Rom. 12, 4 – 5 Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchas partes, y no todas las partes sirven para lo mismo, así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo y estamos unidos unos a otros como partes de un mismo cuerpo.

Compartimos y colaboramos en la misma Visión:

·         Todos los bautizados están llamados para participar en la Visión de Dios
·         No podemos lograr las metas solos: Dependemos de cada miembro del cuerpo , Cristo
·         El  cuerpo místico de Cristo, unidos en una familia
·         Los dones espirituales para la realización a la visión de Dios

Motivados y ungidos por el Espíritu Santo:

Rom. 12, 6 – 11 Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno. Por lo tanto, si Dios nos ha dado el donde comunicar sus mensajes, hagámoslo según la fe que tenemos; si nos ha dado el don de servir a otros, sirvámoslos bien. El que haya recibido el don de ensenar, que se dedique a la enseñanza; el que haya recibido el don de animar a otros, que se dedique a animarlos. El que da, hágalo con sencillez; el que ocupa un puesto de responsabilidad, desempeñe su cargo con todo cuidado; el que ayuda a los necesitados, hágalo con alegría…. 

(v. 11) Esfuércense, no sean perezosos y sirvan al Señor con corazón ferviente.

·         Los dones y carismas del Espíritu Santo para el servicio

24’
CORTE
3’
Bloque 3
  • Resumen de los primeros bloques
  • Desarrollo del tema
  • Conclusiones
  • Despedida
Textos Bíblicos: Hch. 9  La conversión de San Pablo

¿Cómo y cuando recibimos la Visión de Dios?

  • Ejemplo de San Pablo
  • Ejemplo de San Francisco de Asís

24’




Textos Bíblicos: 1 Tim. 4, 14 No descuides los dones que Dios te concedió cuando, por inspiración suya, los ancianos de la iglesia te impusieron las manosTen cuidado de ti mismo y de lo que ensenas a otros, y sigue firme en todo. Si lo haces así, te salvaras a ti mismo y salvaras también a los que te escuchan.

¿Qué hacer para no perder la visión?

  • ¿La visión se puede perder?: Ejemplo de Pedro
  • Si  uno es infiel a la Visión, Dios escoja a otro: Judas Iscariote – Matías
  • ¿Cómo retomar el camino y volver a ser fiel a la Visión?
  • La visión no es transferible: Ejemplo – Desayunos de Oración





Textos Bíblicos: Ap. 2, 10 No tengas miedo de lo que vas a sufrir… Mantente fiel hasta la muerte, y yo te daré la vida como premio
Siendo fieles a la Visión de Dios:

Mt. 25, 21 Dijole su señor: “!Bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco te pondré por eso al frente de lo mucho; entra en el gozo de tu señor.





Textos Bíblicos: Mt. 7, 18 – 20 Cuídense de esos mentirosos que pretenden hablar de parte de Dios. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. Ustedes los pueden reconocer por sus acciones, pues no se cosechan uvas de los espinos ni higos de los cardos. Así, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo. El árbol bueno no puede dar fruto malo, ni el árbol malo dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto, se corta y se echa al fuego. De modo que ustedes los reconocerán por sus acciones.

¿Cómo discernir la Visión de Dios?
  • Los errores más comunes de discernimiento
  • La Visión puede ser de Dios, de Satanás o de uno mismo
  • El discernimiento en comunidad
  • El discernimiento confirmado por la Iglesia
  • El discernimiento por el “fruto” producido
  • Signos:  paz, alegría, provisión – dudas, tristeza, falta
  • Tiempos:  aprendemos a discernir el tiempo de Dios para realizar la Visión

Oración final:

viernes, 28 de enero de 2011

Fieles a la Visión de Dios

Fieles a la Visión de Dios
Gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo Jesús y que por medio de nosotros da a conocer su mensaje, el cual se esparce por todas partes como un aroma agradable. Porque nosotros somos como el olor del incienso que Cristo ofrece a Dios, y que se esparce tanto entre los que se salvan como entre los que se pierden. Para los que se pierden, este incienso resulta un aroma mortal, pero para los que se salvan, es una fragancia que les da vida. Y quien está capacitado para esto? Nosotros no andamos negociando con el mensaje de Dios, como hacen muchos; al contrario, hablamos con sinceridad delante de Dios, como enviados suyos que somos y por nuestra unión con Cristo.
2 Cor. 2, 14 – 17
¿Que significa recibir la Visión de Dios?
 La visión de Dios es un don de incalculable valor y responsabilidad.  Cuando Dios concede Su Visión, puede que sea en forma de una impresión clara en el corazón de quien lo recibe, o que la persona ve una visión, o escucha un mensaje. La Visión de Dios viene en varias formas, pero lo claro es que la persona o personas que recibe la Visión de Dios queda absolutamente seguro que tuvo un encuentro con Dios y que Dios le ha pedido algo específico. La Visión de Dios cambia radicalmente el rumbo de su vida, y le mueve al que lo recibe a entregar su vida y todo lo que tiene para verlo realizado.
Cuando San Francisco de Asís escucho a Dios pedirle la reconstrucción de su Iglesia, posiblemente no entendió en el momento la dimensión de la Visión, y por sus limitaciones en este momento imagino la reconstrucción de la Porciúncula.  Pero en el tiempo, y con la fidelidad de San Francisco comprobado, Dios siguió revelando la magnitud de la Visión a sus elegidos y también incorporo a otros colaboradores para compartir la Visión y participar en su realización.
La familia Burrillo seguramente no imagino la magnitud de Clara Visión, pero Dios ha premiado su fidelidad a la Visión con la gran familia de María Visión.

Todos formamos una familia, unidos en la Visión
Cuando hablamos de la palabra “familia” viene a la mente muchas imágenes.  Imaginemos al padre, a la madre, a los hermanos, los nietos y abuelos, tíos y tías, yernos y nueras, suegros y suegras, cuñadas, y la familia extendida.
 La familia nos define, y nos da pertenencia. Al mismo tiempo de gozar de los beneficios de la familia, sabemos que cada miembro de la familia tiene su rol y sus responsabilidades.
En la familia funcional, cada miembro encuentra su lugar y su libertad.  Cada miembro es apreciado y valorado.  Cada miembro aporta en la medida y la capacidad que pueda.  Cada miembro es  individual pero a la vez es íntimamente vinculado y dependiente en los demás.
En las familias hay conflictos, problemas, y divisiones pero la pertenencia a una familia no es opcional.  Uno nace en una familia y pertenece a ella durante toda su vida. Su pertenencia es permanente.
Cuando hablamos de la “familia” de María Visión, no debemos tomar la palabra en forma ligera. Si Dios nos ha llamado a pertenecer a esta gran familia, debemos encontrar nuestro rol en ella y cumplir cada uno con sus responsabilidades.
La familia es fiel a sus miembros.  No hay peor infierno en el mundo que una familia dividida y disfuncional No llega a cumplir sus miembros con sus responsabilidades, y en el caso de María Visión, no llegara a cumplir con la misión que Dios le ha encomendado. 
Compartimos y colaboramos en la misma Visión:
María Visión está compuesta por diferentes colaboradores pero compartimos la misma Visión. En la oración de Jesús (Jn. 17, 21),  Jesús pide al Padre por nuestra unidad a la Visión: Te pido que todos estén completamente unidos, que sean una sola cosa en unión con nosotros, oh Padre, así como tus estas en mí y yo estoy en ti. Que estén completamente unidos, para que el mundo crea que tú me enviaste.  Solamente la Visión de Dios podría unir a tantos talentos y dones y carismas.
Protegiendo la Visión de Dios
Cada miembro de la familia de María Visión esta llamada a defender y proteger la Visión de Dios.  Cada obra de Dios enfrenta muchos enemigos que desean su destrucción.  Satanás constantemente este en guerra contra la Iglesia de Dios y sus obras y usa toda clase de armadura para tratar de destruirla: el pecado, las divisiones, el orgullo y soberbia, las luchas de poder, el afán por el  dinero, las distracciones, la pereza, etc.
Pero unidos como familia, unidos en oración, unidos con María y a la Iglesia, encontraremos siempre la fuerza para mantenernos firmes en nuestros llamados y compromisos, entregándonos en completa consagración para ver la Visión de Dios realizada.

Siendo fieles a la Visión de Dios
La fidelidad es una decisión.  Uno es fiel, porque está completamente unido a Dios quien es siempre Fiel.  El Espíritu Santo quien este guiando y protegiendo y animando la Iglesia, está en cada uno que comparta esta Visión.  El Espiritu Santo está siempre presente en María Visión: ungiendo a cada conductor, presente en cada Misa celebrada y oración pronunciada. El inspira a los técnicos, mueve la generosidad de los benefactores, consuela a los que llaman, y provee por cada necesidad del canal.  Para ser fieles a la Visión, basta ser fiel a Dios y disponer de tu vida y todo lo que tienes para ver la Visión realizada. 

martes, 25 de enero de 2011

Fieles a la Visión de Dios

Fieles a la Visión de Dios
Gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo Jesús y que por medio de nosotros da a conocer su mensaje, el cual se esparce por todas partes como un aroma agradable. Porque nosotros somos como el olor del incienso que Cristo ofrece a Dios, y que se esparce tanto entre los que se salvan como entre los que se pierden. Para los que se pierden, este incienso resulta un aroma mortal, pero para los que se salvan, es una fragancia que les da vida. Y quien está capacitado para esto? Nosotros no andamos negociando con el mensaje de Dios, como hacen muchos; al contrario, hablamos con sinceridad delante de Dios, como enviados suyos que somos y por nuestra unión con Cristo.
2 Cor. 2, 14 – 17
¿Que significa recibir la Visión de Dios?
 La visión de Dios es un don de incalculable valor y responsabilidad.  Cuando Dios concede Su Visión, puede que sea en forma de una impresión clara en el corazón de quien lo recibe, o que la persona ve una visión, o escucha un mensaje. La Visión de Dios viene en varias formas, pero lo claro es que la persona o personas que recibe la Visión de Dios queda absolutamente seguro que tuvo un encuentro con Dios y que Dios le ha pedido algo específico. La Visión de Dios cambia radicalmente el rumbo de su vida, y le mueve al que lo recibe a entregar su vida y todo lo que tiene para verlo realizado.
Cuando San Francisco de Asís escucho a Dios pedirle la reconstrucción de su Iglesia, posiblemente no entendió en el momento la dimensión de la Visión, y por sus limitaciones en este momento imagino la reconstrucción de la Porciúncula.  Pero en el tiempo, y con la fidelidad de San Francisco comprobado, Dios siguió revelando la magnitud de la Visión a sus elegidos y también incorporo a otros colaboradores para compartir la Visión y participar en su realización.
La familia Burrillo seguramente no imagino la magnitud de Clara Visión, pero Dios ha premiado su fidelidad a la Visión con la gran familia de María Visión.
Todos formamos una familia, unidos en la Visión
Cuando hablamos de la palabra “familia” viene a la mente muchas imágenes.  Imaginemos al padre, a la madre, a los hermanos, los nietos y abuelos, tíos y tías, yernos y nueras, suegros y suegras, cuñadas, y la familia extendida.
 La familia nos define, y nos da pertenencia. Al mismo tiempo de gozar de los beneficios de la familia, sabemos que cada miembro de la familia tiene su rol y sus responsabilidades.
En la familia funcional, cada miembro encuentra su lugar y su libertad.  Cada miembro es apreciado y valorado.  Cada miembro aporta en la medida y la capacidad que pueda.  Cada miembro es  individual pero a la vez es íntimamente vinculado y dependiente en los demás.
En las familias hay conflictos, problemas, y divisiones pero la pertenencia a una familia no es opcional.  Uno nace en una familia y pertenece a ella durante toda su vida. Su pertenencia es permanente.
Cuando hablamos de la “familia” de María Visión, no debemos tomar la palabra en forma ligera. Si Dios nos ha llamado a pertenecer a esta gran familia, debemos encontrar nuestro rol en ella y cumplir cada uno con sus responsabilidades.
La familia es fiel a sus miembros.  No hay peor infierno en el mundo que una familia dividida y disfuncional No llega a cumplir sus miembros con sus responsabilidades, y en el caso de María Visión, no llegara a cumplir con la misión que Dios le ha encomendado. 
Compartimos y colaboramos en la misma Visión:
María Visión está compuesta por diferentes colaboradores pero compartimos la misma Visión. En la oración de Jesús (Jn. 17, 21),  Jesús pide al Padre por nuestra unidad a la Visión: Te pido que todos estén completamente unidos, que sean una sola cosa en unión con nosotros, oh Padre, así como tus estas en mí y yo estoy en ti. Que estén completamente unidos, para que el mundo crea que tú me enviaste.  Solamente la Visión de Dios podría unir a tantos talentos y dones y carismas.
Protegiendo la Visión de Dios
Cada miembro de la familia de María Visión esta llamada a defender y proteger la Visión de Dios.  Cada obra de Dios enfrenta muchos enemigos que desean su destrucción.  Satanás constantemente este en guerra contra la Iglesia de Dios y sus obras y usa toda clase de armadura para tratar de destruirla: el pecado, las divisiones, el orgullo y soberbia, las luchas de poder, el afán por el  dinero, las distracciones, la pereza, etc.
Pero unidos como familia, unidos en oración, unidos con María y a la Iglesia, encontraremos siempre la fuerza para mantenernos firmes en nuestros llamados y compromisos, entregándonos en completa consagración para ver la Visión de Dios realizada.
Siendo fieles a la Visión de Dios
La fidelidad es una decisión.  Uno es fiel, porque está completamente unido a Dios quien es siempre Fiel.  El Espíritu Santo quien este guiando y protegiendo y animando la Iglesia, está en cada uno que comparta esta Visión.  El Espiritu Santo está siempre presente en María Visión: ungiendo a cada conductor, presente en cada Misa celebrada y oración pronunciada. El inspira a los técnicos, mueve la generosidad de los benefactores, consuela a los que llaman, y provee por cada necesidad del canal.  Para ser fieles a la Visión, basta ser fiel a Dios y disponer de tu vida y todo lo que tienes para ver la Visión realizada. 



sábado, 22 de enero de 2011

HERMANOS, AMEMONOS UNOS A OTROS

NOMBRE DEL PROGRAMA: “Nueva Vida”

TITULAR: Kimberly Kramar de González

TEMA: Hermanos, amémonos unos a otros

PROGRAMA #: 156

BLOQUE #
ACCIÓN
APOYOS
TIEMPO
Bloque 1
  • Saludo y bienvenida
  • Introducción a tema
  • Oración introductoria
  • Lectura de Escritura:
  • Desarrollo del tema

PROPOSITO DEL TEMA: Por medio de este tema comprenderemos la importancia como Familia de Dios de amarnos los unos a otros.

Textos Bíblicos: Jn. 15, 16 – 17 Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Esto, pues, es lo que les mando: Que se amen unos a otros.

El amor, mandamiento de Dios

1 Jn. 4, 21 Jesucristo nos ha dado este mandamiento: que el que ama a Dios, ame también a su hermano
Teaser




12’
CORTE
3’
Bloque 2
  • Resumen del primer bloque
  • Desarrollo del tema

Textos Bíblicos: 1 Jn. 3, 10 – 11  Se sabe quiénes son hijos de Dios y quienes son hijos del diablo, porque cualquiera que no hace el bien o no ama a su hermano, no es de Dios. Este es el mensaje que han oído ustedes desde el principio: que nos amemos unos a otros.

El amor, evidencia de nuestra fe
1 Jn. 3, 14 Nosotros hemos pasado de la muerte a la vida, y lo sabemos porque amamos a nuestros hermanos.

1 Cor. 13, 13 Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante de las tres es el amor.
24’
CORTE
3’
Bloque 3
  • Resumen de los primeros bloques
  • Desarrollo del tema
  • Conclusiones
  • Despedida
Textos Bíblicos: 1 Jn. 3, 16 – 18 Conocemos lo que es el amor porque Jesucristo dio su vida por nosotros; así también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos. Pues si uno es rico y ve que su hermano necesita ayuda, pero no se la da, ¿Cómo puede tener amor de Dios en su corazón? Hijitos míos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos.

Imitar a Jesucristo en el amor sacrificial

Jn. 21, 15 – 17 Jesús le pregunto a Simón Pedro: --Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Pedro le contesto: --Si, Señor, tu sabes que te quiero. Jesús le dijo: --Cuida de mis corderos. Volvió a preguntarle: --Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le contesto: Pedro le contesto: --Si, Señor, tu sabes que te quiero. Jesús le dijo: --Cuida de mis ovejas. Por tercera vez le pregunto: --Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? Pedro, triste porque le había preguntado por tercera vez si lo quería, le contesto: --Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: --Cuida de mis ovejas.

  • El amor: filio, eros, ágape

Jn. 21, 19…Después le dijo: Sígueme!

  • La primera invitación para seguirlo y la segunda

24’




Textos Bíblicos: 1 Jn. 3, 23 Y su mandamiento es que creamos en su Hijo Jesucristo, y que nos amemos unos a otros como él nos mando. Los que obedecen sus mandamientos viven en él, y el vive en ellos. Y en esto sabemos que el vive en nosotros; por el Espíritu que nos ha dado.

El amor, fruto del Espíritu Santo

1 Jn. 13 La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu.

  • El que ama, perdona todo






Textos Bíblicos: 1 Jn. 4, 7 – 10 Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Dios mostro su amor hacia nosotros al envía a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él. El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que el nos amo a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.  Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros.

Dios es amor

Madre Teresa de Calcuta:

Si somos mansos y humildes, aprenderemos a orar.
Si aprendemos a orar, perteneceremos a Jesús.
 Si pertenecemos a Jesús, aprenderemos a creer,
y si aprendemos a creer, aprenderemos a amar,
y si amemos, aprenderemos a servir.






Textos Bíblicos: 1 Jn. 4, 18 – 20 Donde hay amor no hay miedo. Al contrario, el amor perfecto echa fuera el miedo, pues el miedo supone el castigo. Por eso, si alguien tiene miedo, es que no ha llegado a amar perfectamente. Nosotros amamos porque él nos amo primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Pues si uno no ama a su hermano, a quien ve, tampoco puede amar a Dios a quien no ve.

  • El miedo en relación al amor

Oración final: